¡Solo puedo decir GRACIAS!

Manolo Rodicio Pozo, es un misionero gallego que lleva en Ecuador 20 años: “Hemos hecho dispensario, botica, viviendas populares, escuela… pero sobre todo hemos comunicado y sostenido la fe de este pueblo de Dios. Es el mejor bien la fe. Y todo esto es posible a muchas personas que desde mi España natal se han implicado con la oración y también con el compromiso económico”.



“Hay un gallego en la luna” decía una vieja canción. En la luna, no pero por el mundo entero, sí. Algunos, no pocos, hemos salido porque estamos convencidos de que es una exigencia de nuestra fe.

Llegué a Ecuador hace veinte años. Era un tiempo en el que este país era un desconocido en España. Y llegué con dos compañeros, a iniciar un compromiso o hermanamiento entre diócesis. Aquí necesitaban sacerdotes y nosotros podíamos dar una mano.

En estos veinte años hemos hecho dispensario, botica, viviendas populares, escuela… pero sobre todo hemos comunicado y sostenido la fe de esta porción del pueblo de Dios. Es el mejor bien la fe. El que nos sostiene en todo momento y nos hace sentirnos amados por Dios. ¡Bien lo sabe nuestro pueblo sencillo! Y nos lo recuerda cada día.

Con muchísimo gozo he visto crecer a esta Iglesia de Portoviejo. Cuando llegué solo había nueve sacerdotes nativos para casi un millón de habitantes. Hoy son casi setenta. Estamos viviendo una PRIMAVERA eclesial… frágil, adolescente… pero llena de encanto y esperanza.




Y todo esto es posible a muchas personas que desde mi España natal se han implicado con la oración y también con el compromiso económico. A todos esos solo puedo decir GRACIAS en nombre de este pueblo, mi pueblo.

Mañana en todo el mundo se celebra la Jornada Mundial de las Misiones, nuestro Domund en España, si podéis seguid colaborando con vuestros donativos, por muy pequeños que sean, para los misioneros son esenciales. 

Puedes hacerlo directamente desde aquí: http://www.omp.es/Donativos/donativo.htm


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