“Vuestra ayuda mejora la vida de los que tienen menos”

María José Zárate  es una laica misionera burgalesa, de Ekumene. Tras un 23 años de trabajo misionero en México, actualmente se encuentra en Lubumbashi, al sur de la República Democrática del Congo.



“Me gustaría que cada día tengáis presentes a los misioneros en vuestras oraciones, no sólo el día del DOMUND, vuestra oración nos anima en los momentos de dificultades. Y os agradezco también vuestras aportaciones económicas, pues con ellas contribuís a mejorar un poquito la vida de los que tienen menos que nosotros.

Desde que era niña me atraía este tema de la misión ad gentes. Se ve que desde muy pronto  el Señor comenzó a actuar en mi vida en este sentido y la idea fue madurando poco a poco dentro de mí  hasta que finalmente se concretó  cuando conocí la Obra Misionera Ekumene, una asociación de laicos misioneros en la que posteriormente me formé y fui enviada a México  cuando apenas tenía 25 años. Ahora  hace dos años que estoy en el Congo.

De mi experiencia misionera podría contar muchas cosas: las anécdotas y “batallitas”, alegrías y penas, éxitos y fracasos nunca faltan en los misioneros,  pero lo que  sí os quiero decir es que lo mejor de mi historia misionera  ha sido y es toda esa gente que ha pasado por mi vida a lo largo de estos años, que la ha tocado y que me ha ayudado a crecer en el amor.

Personalmente nunca he visto la misión ad gentes como algo temporal en mi vida. A veces se tiene la idea de que un misionero laico es alguien que realiza experiencias  de misión durante un tiempo determinado en diferentes países y que después regresa a su tierra fortalecido de esas experiencias  y con multitud de aventuras en el bolsillo para contar a sus nietos.

Creo que la misión ad gentes es algo más serio. Cuando el Señor llama, llama a la entrega total desde nuestra pobreza, seas laico, religioso, sacerdote, casado, hombre o mujer. Y así quiero que sea mi vida y mi entrega  a la misión, PARA SIEMPRE a pesar de mi  debilidad.


Y si alguno/a  siente que el Señor le llama por este camino,  sólo decirle que no tenga miedo, que un misionero no es ni un mártir, ni un héroe, que la vida es para gastarla y que gastarla en el anuncio de la Buena Noticia de Jesús y en la promoción  de los más pobres, vale realmente la pena”.

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1 comentarios

  1. Gracias Mª José por tu entrega, la de Reyes, Clotilde y la de tantos misioneros/as. Vosotros hacéis realidad el Evangelio de Jesús de Nazaret. Vuestra vida es puro testimonio.
    Un afuerte abrazo. Charo

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