Con Pilar Boves, renace la alegría

“Esta gente carece hasta de agua, pero posee la riqueza del corazón”


“Nuestra parroquia tiene una extensión de 3.000 km2 y atendemos nueve comunidades. Tenemos una ‘escolinha’ comunitaria donde vienen unos 60 ‘criancinhas’ de 3 a 5 años. En mí ‘renace la alegría’ viviendo en este pequeño pueblo, con gentes que tienen muy pocos bienes materiales. Carecen de algo tan básico como el agua y deben ir al río a por ella; sin embargo, poseen la riqueza del corazón y un sentido de compartir muy grande”.

Misioneros españoles - Misiones


Pilar Boves Monte es una misionera asturiana, “Hija de María Madre de la Iglesia” que desde su misión en Mozambique nos relata cómo cada día "Renace la alegría" en ella: 

"Estoy viviendo en Sábiè distrito de Moamba, a tres horas de Maputo Capital de Mozambique.
Trabajamos en nuestra Parroquia que tiene una extensión de 3000 Km2, atendemos nueve comunidades todas de primera evangelización y formamos equipo con dos Padres del IEME . Somos 4 hermanas de comunidad.
Tenemos una  “escolinha” comunitaria donde vienen unos 60 “criancinhas” de 3 a 5 años,  al mismo tiempo tenemos formación con sus mamás.
En mí  “RENACE LA ALEGRÍA” cada día “haciendo bien, como decía mi Madre Fundadora,  lo poquito que podamos hacer”.
En mí “RENACE LA ALEGRÍA” viviendo en este pequeño pueblo, con gentes que tienen muy pocos bienes materiales, por no tener, hasta carecen de algo tan básico como es el agua y deben ir al río a por ella,  pero, sin embargo, poseen la  riqueza del corazón  y un sentido de compartir muy grande.  Yo siento que recibo de ellos mucho más de lo que les doy; gestos tan sencillos como un saludo muy afectuoso cada mañana, o  una sonrisa amplia y sincera, o la capacidad de “aguante” y de paciencia…
La vida no se hace rutinaria, cada mañana “RENACE MI ALEGRÍA” de una manera diferente, nunca es igual.
Los niños y niñas que vienen a la escolinha son muy alegres y al descubrir cosas nuevas se sienten contentos y en sus casas repiten todo lo aprendido. Están felices y yo me siento feliz pensando que con mi pequeño aporte colaboro a esa felicidad.
En esta sencillez de vida, doy gracias al Señor, por poder compartir mi vida aquí y siento que cada día “ RENACE LA ALEGRÍA” en mí."


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