Mª Villar Sesma Gómez, misionera en Egipto

Los pobres, con su sencillez y cariño, me ayudan a descubrir el rostro misericordioso de Dios


Mª Villar es misionera Comboniana cada día experimenta que lo que único que Jesús desea de nosotros es que seamos misericordiosos con las personas que encontramos en nuestro camino.


"En mi relación personal con Jesús, poco a poco y con el pasar de los años he ido comprendiendo, siempre más, que Jesús es Amor, que lo único que Él desea es que seamos buenos, comprensivos, misericordiosos, con todas las personas que encontramos en nuestro camino, de cualquier raza o religión.

“Los pobres”, con su sencillez y cariño, nos ayudan a descubrir el rostro misericordioso de Dios y nos llenan de vida y alegría. Servir a Jesús cada día, curarle en los enfermos, en los pobres, llena de gozo, da sentido a la vida y creo que esa es la razón por la que los misioneros/as no queremos dejar la misión.


Desde mi experiencia de 30 años de servicio en Egipto y Perú, yo digo que no sabría vivir sin los pobres, ellos me revelan el rostro misericordioso de Dios. Doy gracias al Señor por el regalo de la vocación misionera".


Este es su gesto de misericordia ¿Cuál es el tuyo? 
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