Sembradores de Estrellas 2011
Un año más, la obra Misional Pontificia de la Infancia Misionera invita a todos los niños y niñas a vivir una “Navidad Misionera” siendo Sembradores de Estrellas.
Como los misioneros, los niños pregonan el anuncio navideño a los hombres y mujeres de nuestras calles.
Lo hacen desde la alegría que brota de la fe y desde la gratuidad, porque no pedirán nada a cambio: solo la sonrisa que llevarán en sus semblantes.
Cómo lo hacemos
Se trata de poner a los transeúntes una pequeña pegatina en forma de estrella para compartir la alegría navideña y recordar a todos la Buena Noticia: el nacimiento de Jesús.
Con este gesto, también deseamos felicidad en nombre de los misioneros y misioneras que, por amor a Cristo y a la humanidad, lo dejan todo y parten a otras tierras para llevar el mensaje de Jesús.
Por qué lo hacemos
La idea que llevó a la calle a los Sembradores de Estrellas fue agradecer su apoyo a las personas que, en el Domund y en otras fechas, rezan y colaboran con los misioneros. Igual que en ocasiones pedimos por las calles para ayudar a los misioneros en su labor, ahora salimos a regalar en su nombre estas estrellas.
De esta forma aprendemos y enseñamos, tanto a los niños como a los mayores, que en esta vida se puede dar algo a cambio de nada. “Queremos ser gratuitos”; por eso, los sembradores de estrellas no admiten aguinaldos. “Déjeme que le regale una estrella; feliz Navidad” es una de las frases con las que ponen la pegatina en el abrigo a las personas que encuentran.
Queremos lograr:
— Que los niños se sientan misioneros y llamados a serlo.
— Que ellos mismos transmitan la alegría de la Navidad en nombre de los misioneros repartidos por el mundo, difundiendo, al igual que ellos, la Buena Noticia.
— Que el anuncio de la Navidad y su esperanza inunde nuestras calles y llegue a todos.
Cómo participar
Los niños pueden preguntar en su colegio o parroquia, también en su Delegación de Misiones, cómo hay que hacer para disponer de esas estrellas y cómo prepararse bien para “sembrarlas” por las calles.
Hacer felices a los demás... ¡eso sí que merece la pena!
Te invitamos a conocer cuándo se va celebrar en tu diócesis
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