Grupo de Jóvenes Misioneros
 

 

   

El Grupo de Animación Misionera de Los Realejos (Tenerife) –GAMIR– es un grupo misionero "sui géneris", porque surgió de la inquietud de chavales de clase de Religión de un colegio público. La "Savia Nueva" de sus jóvenes integrantes no llega solo al ámbito local, ya reúnen fondos para ayudar a misioneros en Etiopía y están poniendo en marcha el proyecto "El corazón de África nos toca el corazón", que permitirá a estos chicos tener una experiencia misionera en Burundi.

 

Por Dora Rivas y Ana Fernández

 

 

Grupo de Jovenes MisionerosEn Los Realejos (Tenerife) hay un grupo de jóvenes "indignados" que realizan asambleas de carácter democrático mucho antes de que las pusiera de moda el llamado Movimiento 15-M. Alejandro Abrante, su impulsor, explica que los jóvenes "realizan programas de animación juvenil por barrios, mediante charlas, tratando temas de interés para los participantes, fomentando el espíritu crítico y la tolerancia, a través de debates, dinámicas y otras técnicas, etc. siguiendo diferentes itinerarios adecuados a cada nivel". La génesis de Savia Nueva –así se llama el proyecto– surge a partir de "la inquietud de algunos jóvenes que, en clase de religión, en un centro público, manifestaron la necesidad de experimentar la vivencia del grupo y orientar sus vidas hacia el compromiso social basado en un humanismo cristiano".

A casi diez años del origen, "Savia Nueva se ha convertido en una Red de grupos juveniles de evangelización y acción social y misionera que trabaja en la formación de los jóvenes y adolescentes alejados y no creyentes". Además, también acoge "a los inmigrantes, para acompañarles en el proceso de conversión e integración en las comunidades eclesiales y el tejido social", según nos cuenta Abrante, el "profe" de Religión que se ha convertido en "alma mater" de esta curiosa iniciativa.

Pero la cosa no queda ahí, "de este proyecto inicial, se formará el futuro Grupo de Animación Misionera llamado GAMIR, con chicos de 2º ciclo de ESO y Bachillerato, que es ya la "plataforma para una actividad misionera más comprometida en el ámbito universitario y laboral".

Samuel, que tiene 20 años y es estudiante, se muestra convencido de que "sin Savia Nueva sería una persona totalmente distinta, no sé si mala o buena, pero distinta, y sobre todo no habría conocido lo feliz que es vivir con Jesús". Samuel no cree que los pobres nos necesiten: "Somos nosotros los que los necesitamos". Para este joven, "ayudar es siempre ayudar”. “Hay que ser misionero y cristiano en todos los ámbitos". Samuel cree que "no hay nada más grande que el amor de Dios y no hay manera mejor de descubrirlo que en un grupo; la fe en solitario se desgasta y se pierde, en grupo se solidifica y aumenta".

Grupo de Jovenes MisionerosLo que atrajo a Elluz (venezolana, 27 años, diseñadora gráfica) a formar parte de Savia Nueva fue "la alegría y capacidad de acogida" que desprendía el grupo. Elluz "no" pertenece a Savia Nueva, "es" Savia Nueva: "Se trata de vivir y transmitir la misión en cada lugar donde voy, en mi trabajo, con mis amigos, que la gente note que hay algo diferente". La joven nos cuenta su secreto: "A la hora de trabajar con los más necesitados pienso que no lo hago por mí sino por Jesucristo, que me impulsa y hace que la labor sea realmente auténtica".

Jonay tiene 18 años y es estudiante universitario. Empezó a asistir a las reuniones de Savia Nueva "por curiosidad", pero se encontró con "cosas que nunca me había planteado". Confiesa que "nunca se había preocupado de los más necesitados, a lo sumo, como lo hacen muchos, mostraba pena, pero después no hacía nada para ayudarlos"; sin embargo, "al ayudar al prójimo, te das cuenta de que no hay nada que te llene de mejor forma". A Jonay le gustaría que muchos jóvenes se engancharan cómo él a un grupo: "Al principio lo miras como una cosa aburrida –lo digo, porque yo fui uno de esos– pero esa duda del principio te enseña con el tiempo lo importante que esto es para ti y lo que ha cambiado en tu vida".

La actividad de Savia Nueva y GAMIR es frenética. Los adolescentes colaboran con las distintas Cáritas parroquiales y con diferentes ONGs de la zona y participan en actividades misioneras como el DOMUND. Los que son un poco mayores celebran a comienzo de curso un envío de los animadores a cada zona pastoral para trabajar allí durante un año. Además, realizan Misiones de Semana Santa y Corpus, son voluntarios en las casas de los Hermanos Franciscanos de la Cruz Blanca y participan en Campos de trabajo anuales en verano, en zonas desfavorecidas del sur de Tenerife.

Grupo de Jovenes MisionerosEn este momento, los chicos de GAMIR están expectantes ante dos proyectos que se están gestando: "Yo soy Etiopía", de recaudación de recursos en cooperación con los misioneros de La Consolata, a través del padre José Martín; y "El corazón de África nos toca el corazón", que prevé la colaboración y futura experiencia misionera en Burundi con los Misioneros Javerianos, en el Centro Juvenil Kamengie (CJK) en la periferia de la capital Bujumbura, a través del P. Gigi.

Para terminar, nos quedamos con estas palabras de Elluz invitando a los jóvenes a implicarse en la misión: "Se puede ser joven y misionero, se puede ser joven y no ser igual al resto, desprendernos de los que se nos impone y darle a la vida el sentido que realmente nos conduce a la felicidad, no solo a nosotros, sino a aquellos que se pongan en nuestro camino. Y hacer esta labor en grupo hace el camino más llevadero y más alegre. Muchas manos juntas llegan más lejos".

 

Te invitamos a conocer otros grupos misioneros

 

 

Volver a sumario