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Concluyen las Jornadas Nacionales de
Delegados de Misiones y la Asamblea General de Obras Misionales
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Valoración de la Asamblea desde las OMP y la Comisión Episcopal de
Misiones
Muere el arzobispo de Hankow, monseñor Bernardino Dong
Guangqing, un franciscano valiente |
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Concluyen las Jornadas Nacionales de Delegados de Misiones y la Asamblea General de las Obras Misionales Pontificias OMPRESS-MADRID (25-05-07) Ayer jueves finalizaron las Jornadas Nacionales de Delegados de Misiones y la Asamblea General de las Obras Misionales Pontificias que han tenido lugar desde el pasado martes en Madrid. El padre Vito del Prete, Secretario General de la Pontificia Unión Misional, desarrolló la ponencia “Todas las Iglesias para todo el mundo”, tema por otro lado que el Papa ha elegido para la Jornada Mundial de las Misiones y que constituye el contenido y el título del Congreso Internacional “Fidei Donum”, que ha tenido lugar en Roma a primeros de este mes de mayo. El padre Vito del Prete comenzó su intervención explicando el verdadero significado de “Todas las Iglesias para todo el mundo”. “A la Iglesia, -dijo- a todas las Iglesias particulares y a todos en la Iglesia les ha sido confiada la tarea de evangelizar las Gentes hasta los extremos confines de la tierra. Todas las Iglesias, todo el Mundo. Se trata de la universalidad de la misión que Cristo ha confiado a su comunidad: universalidad de los sujetos misioneros y universalidad de los destinatarios de la evangelización. En el fondo, se dice que toda la Iglesia y todas las Iglesias tienen como tarea prioritaria, absoluta, justificante de su propia existencia y actividad, sólo una: ir y anunciar el Reino de Dios, venido en Cristo, Salvador del Mundo, en un modelo de comunión misionera entre todas las comunidades diseminadas entre los pueblos del planeta”. Desarrolló algunos puntos que para él son fundamentales como que “Cristo es la luz de la Gentes”; “Esta Iglesia existe para la humanidad”; “Toda la Iglesia, en sus presencias culturales e históricas, está consagrada a la misión” y “Esta Iglesia local es el pueblo elegido de entre las gentes, convocado en la unidad del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo”. En definitiva “todos participan –dijo- en la misión salvífica de la Iglesia, a la que Cristo mismo les ha destinado. Cada Iglesia y cada uno son, juntos, testigos e instrumentos vivos de la misma misión”. También hizo alusión, en su intervención, a la historia del cristianismo en la que “la crisis del presente reproduce connotaciones y características análogas a la de los primeros siglos”. Tuvo un apartado dedicado a las Iglesias locales que “constituyen el lugar donde el Reino de Dios se hace presente y visible en medio de los hombres y les inflama con el fuego de la misión... Esta misión es de todas las Iglesias –puntualizó- de todas las comunidades, y les corresponde a todos pero ante todo a las Iglesias locales en las que y por las que subsiste la Iglesia universal... Las Iglesias locales esparcidas por el mundo, con portadoras de un mensaje nuevo de salvación, que introducen como una semilla en las raíces de aquella que el Apocalipsis de Juan llama Babilonia. Estas Iglesias son los discípulos de Cristo, viven y cantan el canto nuevo de la liberación. No se contaminan con la idolatría, son la primacía para Dios. Según la hermosa carta a Diogneto, son el alma del mundo. La vida de los discípulos es la de todos los hombres, pero con contenidos e intencionalidades diferentes”. A continuación se presentaron los materiales de la próxima campaña del Domingo Mundial de las Misiones, el Domund, que tendrá lugar en España el 21 de octubre de este año. Finalizó esta cita con los delegados de Misiones y con los directores nacionales de OMP, con la exposición de los acuerdos pastorales y misioneros para el 2007/2008. Valoración de la Asamblea desde las OMP y la Comisión Episcopal de Misiones OMPRESS-MADRID (25-05-07) Concluida la Asamblea General de las Obras Misionales Pontificias y las Jornadas Nacionales de Delegados de Misiones, Mons. Ramón del Hoyo, obispo de Jaén y presidente de la Comisión Episcopal de Misiones, ha expresado su satisfacción por el clima vivido en la asamblea pues, aunque todos los reunidos tienen vocación misionera, su interés y participación han sido excepcionales. “Lo que más resalta la unidad de todos los representantes de la animación misionera”, ha indicado. Y ha subrayado el acierto de haber integrado, salvando siempre su especificidad, todos los organismos que se encargan de la animación misionera en España, representado en el Consejo Nacional de Misiones, las diócesis, las asociaciones de laicos, las congregaciones religiosas, la comisión episcopal y las Obras Misionales. Este mutuo entendimiento enriquece notablemente su labor y es un signo de unidad. Por su parte, Mons. Francisco Pérez González, arzobispo castrense y director nacional de las Obras Misionales Pontificias en España ha manifestado “la importancia de este encuentro para quiénes han de ser testigos e impulsores de la misión en España”. La presencia de Mons. Henryk Hoser, presidente de las Obras Misionales Pontificias, y del padre Vito del Prete, Secretario General de la Unión Misional, una de las cuatro Obras, “ha servido”, según Mons. Francisco, “para ponernos al día de la labor misionera universal de la Iglesia”. El director nacional de las OMP en España ha resaltado cuatro puntos importantes para la misión en el día de hoy: el primero, centrar la misión en Cristo Salvador; el segundo, que el anuncio del Evangelio es la mejor noticia que todo ser humano pueda recibir; tercero, la solidaridad y la caridad hacia todo ser humano; y cuarto, la necesidad de convertirnos en samaritanos de los muchos dolores del hombre contemporáneo. “La misión se construye día a día y la base de ella es que Dios ama a todo el género humano. Descubrirlo en los demás es hacer misión”. Muere el Arzobispo de Hankow, Mons. Bernardino Dong Guangqing, un franciscano valiente OMPRESS-HANKOW (CHINA) (25-05-07) El 12 de mayo pasado murió, a causa de un tumor de pulmón, Mons. Bernardino Dong Guangqing, franciscano, Arzobispo de Hankow (Hankou), en la provincia de Hebei (China Continental). El Prelado tenía 90 años. Nacido el 11 de abril de 1917 en Zhangjiazhuang, en el distrito de Xiantao, a 1.230 kilómetros al sur de Pekín, provenía de una ferviente familia católica. En 1934 entró en la Orden Franciscana y en 1942 fue ordenado sacerdote. Bien pronto demostró ser un franciscano valiente y activo dentro de la comunidad católica de la ciudad de Hankou. Sobre él se centraron particularmente la presión del gobierno: a distancia de años, Mons. Dong a menudo ha hablado del "puro terror" de aquellos años. El 13 de abril de 1958 recibió la ordenación episcopal. A últimos de los 80 tuvo oportunidad de ponerse en contacto con la Santa Sede y consiguió ser admitido en la plena comunión eclesial. Mons. Dong ha sido una personalidad de relieve. A él se deben numerosas iniciativas, incluida la apertura del Seminario mayor interregional de Wuchang, que tanto han contribuido a dar un nuevo respiro a la Iglesia en la región. Pero quizás lo que más le ha distinguido, ha sido la capacidad de colaborar en el trabajo pastoral y de evangelización con los otros dos Prelados del área metropolitana de Wuhan, Mons. Odorico Liu Hede, Obispo de Wuchang y Mons. Antonio Yang Boren, Obispo de Hanyang. Junto a Wuchang y a Hanyang, Hankou forma hoy la inmensa metrópoli de Wuhan, que es la capital de la provincia de Hebei y se extiende a la confluencia de los ríos Han y Azul. El puerto sobre el río y la industria, que allí han surgido, hacen a Wuhan tan importante como Shanghai, Guangzhou y Pekín. En la ciudad de Wuhan hay cerca de 20.000 católicos, unos cincuenta sacerdotes y cuarenta religiosas. Los funerales fueron celebrados el 17 de mayo en la Catedral dedicada a San José, con la participación de todos los sacerdotes y miles de fieles. Los restos mortales del querido Prelado serán sepultados en el cementerio católico de Baiquan. |
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