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El obispo
español de Bangassou, Centroáfrica, cuenta la experiencia terrible de
una aldea atacada Clausura
de la Asamblea Nacional de las Obras Misionales Pontificias Diez
Patrones para la Jornada Mundial de la Juventud de Sydney Capítulo
General de la Congregación de las Hermanas Mercedarias de la Caridad en
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El obispo español de Bangassou, Centroáfrica, cuenta la experiencia terrible de una aldea atacada OMPRESS-CENTROÁFRICA (22-05-08) A continuación reproducimos una carta del obispo español de Bangassou, en Centroáfrica, Mons. Juan José Aguirre, que ha hecho pública una misionera comboniana. Queridos amigos: Acabo de volver del este de la diócesis, de un viaje de 21 días y, en la última misión, llamada Obo, a 120 kilómetros de la frontera con el Sudán, os cuento lo que allí vi. Durante esos días, en la radio escuchaba noticias de unos pescadores españoles de un atunero que habían sido apresados por piratas en el Golfo de Adén. Oía cómo se había puesto en marcha todo un engranaje político militar para negociar con los secuestradores, unos abogados desde Londres que llevaban las negociaciones, la angustia de las familias por los 6 días en que los atuneros estuvieron retenidos, aunque estaban bien, comían y dormían bien y estaban a la espera de que se pagara un rescate y se los liberara. Así fue. Se pagó mucho dinero, un barco de guerra condujo al atunero a buen puerto y los asombrados pescadores volvieron a España en avión a gastos pagados. Oyendo todo esto, llegué a Obo y me encontré un pueblo bañado en lágrimas y en la angustia, desde hacia ya un mes y medio. En efecto, desde la noche del 6 al 7 de marzo en la que unos 150 hombres armados, del ejército rebelde ugandés de Joseph Kony, entraron en Obo y saquearon dos barrios enteros buscando tres cosas: alimentos para comer, semillas para sembrar y porteadores para que les llevaran lo robado hasta su campamento a unas 3 semanas de camino. Eso hicieron esa noche sin dar un solo tiro, robando casa por casa, vaciando los graneros y llevándose a 69 personas, desde niñas de 12 años, hasta mujeres casadas, jóvenes y menos jóvenes, una mujer embarazada, etc. Estos rebeldes pertenecen al RLS (Ejército de liberación del Señor), que arrasó Uganda durante 15 años matando a 300.000 personas (entre otras a 7 misioneros combonianos). Luego se refugiaron en Sudán y posteriormente crearon su campamento en la selva tropical del norte del Congo en donde están ahora diseminados en varios campos. Uno de los campos, el más próximo de Centroáfrica, fue quien atacó Obo, viendo que nadie guarda la frontera con el Sudán y que Obo es un pueblo casi sin gendarmería. Presa fácil si se entra sin hacer ruido. Estos criminales pasaron a 300 metros de la casa de las hermanas Franciscanas, pero tuvieron miedo de los perros y del ruido que pudieran hacer si ladraban o si había que disparar para hacerlos callar. Así que pasaron de largo y se fueron a otras casas donde robaron, se llevaron niños y mayores, violaron a algunas mujeres y dejaron Obo, antes de irse, sumido en la consternación. A 500 metros de la casa de las religiosas, entraron en una casita donde había un matrimonio joven, sacaron al marido a empellones y tres guerrilleros violaron a la mujer por turnos en su propia cama. Hoy día, 69 personas no han vuelto y son esclavizadas en los campamentos para la cocina, los campos, la ropa, instrucción y adoctrinamiento militar y, las chicas y mujeres, para esclavas sexuales. He hablado con las autoridades locales y todos creen que estos criminales pueden volver cuando quieran. Ahora que empieza la época de las lluvias no es probable, pero más tarde, en noviembre, cuando deje de llover, si Obo no se protege con refuerzos de gendarmería, es muy probable que vuelvan. Los sacerdotes de Obo siguen allí y no se piensan ir. Han demostrado coraje y paciencia. Pero son hombres! En un cierto momento di la orden para que las hermanas fueran acompañadas a otra misión para protegerlas. La cocinera de los padres, Jeanine, me contaba que se llevaron a su hija de 12 años, apenas una niña, la obligaron a cargar 30 kilos en la cabeza y se la llevaron dejando a la abuela con la que vivía sumida en la amargura. Con los ojos empañados de lágrimas, Jeanine me preguntaba donde está el Congo, a donde se llevaron a su niña, y se preguntaba si esos criminales la habrían ya violado o no. ¡69 personas es mucha gente! No tienen la suerte de ser españoles, ni tener un gobierno que los defienda, ni abogados que lleven las negociaciones, ni alguien que ponga el dinero del rescate ni una sola radio que hable de ellos. Son los pobres, los olvidados, los que no cuentan para nada en la decisiones del mundo, los sin voz, los parias… Para nosotros son personas llenas de dignidad pero despojadas de sus derechos fundamentales, con la única diferencia de ser un atunero español o un campesino centroafricano. “Así es la vida”, decía el Embajador portugués hablando con el Cardenal en la última secuencia de la película “ La Misión ”. El Cardenal se vuelve hacía la ventana y, en el espejo se mira y se dice: “No, excelencia. Así la hemos hecho”. La cámara se acerca aún más a su rostro y finalmente dice: “Así la he hecho”. Unidos en la fe en Nuestro Señor, Juan José Aguirre, Obispo de Bangassou.
Clausura de la Asamblea Nacional de las Obras Misionales Pontificias OMPRESS-MADRID (22-05-08) En la última jornada de la Asamblea Nacional de las Obras Misionales Pontificias y partiendo del lema para la campaña del Domund que se celebrará en octubre de este año “Como Pablo, misionero por vocación”, el director general de la BAC, Jorge Juan Fernández Sangrador, desarrollará la ponencia “Pablo, apóstol por vocación”. Este año toda la campaña del Domund, que organiza las OMP, gira en torno al año de San Pablo que Benedicto XVI proclamó en la basílica romana de San Pablo Extramuros y que comenzará el 28 de junio de 2008 y concluirá el 29 de junio de 2009. Por este motivo todos los materiales de esta jornada misionera, que se celebrará en España el próximo 19 de octubre y que se presentarán a los directores nacionales de las OMP en el día de hoy, se han preparado para acercar, recordar y celebrar el bimilenario del apóstol de las gentes. Con la propuesta de conclusiones se dará por finalizara la Asamblea de este año.
Católicos camboyanos recuerdan a su obispo y a los asesinados por los jemeres rojos OMPRESS-CAMBOYA (22-05-08) Trescientos católicos, provenientes de la prefectura apostólica de Battambang, a 250 kilómetros al noroeste de Phnom Penh, se reunían recientemente en la aldea de Kbal Spean, cerca de la frontera con Tailandia. En dicha aldea fue asesinado en 1975 Mons. Paul Tep-im Sotha, en aquel entonces prefecto apostólico de Battambang, cargo que actualmente ocupa el jesuita español Kike Figaredo. El grupo rezó por el obispo y por los cientos de miles de personas asesinadas por el grupo comunista radical desde 1975, cuando tomaron el poder, hasta 1979, cuando Vietnam invadió el país. Los presentes, algunos de los cuales vivieron muy cercanos a él en aquel terrible periodo, recordaron el testimonio de Mons. Sotha y su negativa a abandonar el país. Su vida fue una vida “simple” de pobreza. Recordaron también cómo muchos católicos dieron testimonio de Cristo con su vida. Para recordar a Mons. Sotha, la prefectura apostólica de Battambang construirá un colegio en el lugar donde fue asesinado. Por iniciativa de los habitantes de la aldea se erigirá un pilar que recuerde su muerte. Se estima que el número de personas asesinadas a manos de los jemeres rojos – asesinadas, agotadas hasta la muerte en los campos rurales de trabajo, conocido como “campos de la muerte”, por la falta de alimento y de cuidados médicos – van del medio millón a los 2 millones. La Iglesia católica en Camboya contaba en 1970 con unos 65.000 fieles, pero sólo 1.000 seguían vivos cuando las tropas vietnamitas arrojaron a los jemeres rojos del poder en 1979. Los misioneros extranjeros fueron deportados, y no sobrevivió ningún sacerdote ni religiosa del país.
Capítulo general de la Congregación de las Hermanas Mercedarias de la Caridad en Granada OMPRESS-GRANADA (22-05-08) El próximo 7 de junio la Congregación de las Hermanas Mercedarias de la Caridad celebrará su XX Capítulo general en Cájar, Granada. Cájar es una casa de espiritualidad de la Congregación que las Hermanas tienen como referencia por estar muy ligada a la fundación de la misma. Las hermanas capitulares serán 42. Las participantes por elección han sido elegidas por todas las hermanas de las distintas realidades en proporción a los miembros que componen las demarcaciones que conforman la congregación. Fundada por Juan Nepomuceno Zegrí y Moreno en 1878 en Málaga, esta congregación tiene en la actualidad 166 casas repartidas en Angola, Argentina, Brasil, Colombia, Corea, España, Italia, Perú y República Dominicana, con cerca de 1.300 religiosas. Comenzó un 16 de marzo en la ciudad de Málaga, y un día antes en Granada, cuando las primeras mercedarias tomaron el hábito, en una Iglesia presidida por la Madre de Dios, la Virgen de las Mercedes. El padre Juan Nepomuceno Zegrí y Moreno, hombre de Dios y del pueblo, sacerdote granadino, profeta de la misericordia y de la ternura de Dios, mártir del corazón y fiel seguidor de Jesucristo Redentor, fundaba la Congregación religiosa de Nuestra Señora de las Mercedes para practicar todas las obras de misericordia, espirituales y corporales en la persona de los pobres. La familia religiosa de las hermanas mercedarias ha abierto siempre sus puertas a todos los que se sienten fascinados por la figura del padre Nepomuceno Zegrí, porque como ellas dicen “somos familia y hacemos familia con los mercedarios de la caridad, los laicos comprometidos, mujeres y hombres. Nuestra familia es expresión del gran sueño de Jesús: Padre que todos sean uno para que el mundo crea”.
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